La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó este martes una orden ejecutiva que establece una pausa de un año en la construcción de centros de datos a gran escala, la primera moratoria estatal de este tipo en Estados Unidos. La medida suspende las revisiones ambientales del estado para instalaciones de más de 50 megavatios y encarga al Departamento de Servicio Público evaluar el impacto ambiental y energético de estos recintos, además de elaborar un nuevo estudio de impacto ambiental genérico y un proceso general de permisos. Hochul propuso también eliminar todos los incentivos fiscales al sector.
La decisión llega tras meses de presión de legisladores, grupos ambientalistas, religiosos y laborales, y después de que en junio la Asamblea estatal aprobara la Responsible Data Center Development Act, un proyecto omnibus con apoyo bipartidista que sigue a la espera de la firma de la gobernadora. La orden ejecutiva es menos ambiciosa que ese texto: la pausa se aplica solo a proyectos de más de 50 MW, frente al umbral de 20 MW del proyecto legislativo.
La oposición a los centros de datos se ha extendido por el país: al menos otros 13 estados han presentado moratorias este año, Maine fue el primero en aprobar una en la legislatura (vetada por su gobernador) y el senador Bernie Sanders propuso en marzo la primera moratoria nacional. En abril, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una ley con fuertes protecciones para los consumidores frente a los grandes centros de datos.
