Nueva York se prepara para una ola de calor extremo durante el fin de semana del 4 de julio, con temperaturas que podrían alcanzar los 38 °C y una sensación térmica de hasta 110 °F (43 °C), según alertó el alcalde Zohran Mamdani. La ciudad ha activado su plan de emergencia por calor, que contempla más de 650 centros de refrigeración en bibliotecas, centros recreativos y tiendas Petco, además de furgonetas de refrigeración que ofrecerán hidratación, controles de bienestar y transporte a hospitales. Los quioscos LinkNYC mostrarán rutas a los refugios más cercanos y los comercios deberán ajustar sus termostatos a 78 °F (25 °C) para aliviar la red eléctrica.
Filadelfia, que acoge un partido del Mundial el 4 de julio entre Paraguay y Francia, también ha activado su plan y ha trasladado el FIFA Fan Festival a la tarde, cuando las temperaturas serán más bajas. El partido arrancará a las 17:00 ET con una sensación térmica superior a 100 °F.
Un estudio reciente de la Universidad de Yale estima que las muertes asociadas a temperaturas altas casi se han duplicado en EE. UU. en las últimas dos décadas, al pasar de una media anual de 2.670 (2000-2009) a más de 4.000 (2010-2020). Los servicios de urgencias, como los del Mount Sinai Queens y Tisch Hospital, se abastecen de ventiladores, toallas y técnicas de enfriamiento —incluidos baños de agua fría y bolsas con hielo— para tratar golpes de calor. Las autoridades recomiendan hidratarse antes de tener sed, evitar el alcohol y protegerse del sol, especialmente mayores, bebés y personas con enfermedades crónicas.
