Una ola de calor inusual azotará el este de Estados Unidos esta semana y hará que ciudades como Nueva York registren sensaciones térmicas superiores a las de Fénix, en Arizona. Según la información disponible, el fenómeno responde a un patrón atmosférico de bloqueo que desplaza una masa de aire cálido del sur hacia el noreste del continente, en un episodio descrito como parte de un 'juego de la patata caliente' térmico global en el que regiones alternan condiciones extremas. Las autoridades locales han emitido avisos por calor extremo y recomiendan limitar la actividad al aire libre en las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia y atender a personas mayores y colectivos vulnerables. El contraste con el oeste del país, acostumbrado a veranos muy calurosos, pone de relieve cómo episodios antes considerados atípicos en el este se vuelven más frecuentes. No ha sido posible acceder al cuerpo completo del artículo de Wired por estar protegido por suscripción, por lo que cifras concretas de temperaturas previstas, duración exacta de la ola y municipios afectados no pueden confirmarse con el texto disponible.
