La Fundación Nacional de la Ciencia de Estados Unidos (NSF) está recortando los presupuestos de cientos de sus programas tradicionales de ciencia básica entre un 20% y un 30% durante este ejercicio fiscal, a pesar de que su presupuesto global solo ha bajado un 3%, según ha podido saber la revista Science. La NSF no ha explicado públicamente estos ajustes, pero fuentes internas y externas sospechan que el objetivo es liberar fondos para una nueva iniciativa de 1.500 millones de dólares, los llamados X-Labs, destinada a transformar los descubrimientos científicos en productos e industrias.
Un memorando interno del 18 de junio, obtenido por Science, revela que la unidad de matemáticas y ciencias físicas de la NSF ha visto reducido su presupuesto un 30% respecto al ejercicio 2025, hasta situarse en unos 182 millones de dólares frente a los 260 millones anteriores. El documento ordena a los gestores de programas no comunicar estos recortes a los investigadores principales y les insta a retirar recomendaciones de financiación pendientes.
La agencia ha otorgado hasta ahora solo una octava parte de las concesiones que concedió en el mismo periodo del año anterior. El recorte se produce pese a una cláusula del Congreso que prohíbe a ninguna dirección de la NSF sufrir una reducción superior al 5% respecto a 2024, una salvaguardia que la agencia parece estar incumpliendo para sostener los X-Labs, gestionados por la dirección de Tecnología, Innovación y Alianzas.
