Novo Nordisk y Eli Lilly han presentado datos preliminares en la conferencia ARDD de Harvard que sugieren que los agonistas del receptor GLP-1, semaglutida y tirzepatida, podrían ralentizar las medidas moleculares del envejecimiento biológico. Esta es la primera lectura clínica que vincula directamente esta clase de fármacos con los relojes de envejecimiento molecular.
Novo Nordisk reportó diferencias en el 'reloj proteómico' de entre dos y tres años, con hasta cuatro años en un reloj centrado en proteínas cardíacas, basado en un estudio de 10.052 personas. Alejandro Aguayo-Orozco, director científico senior, afirmó que la pregunta ya no es si semaglutida afecta a enfermedades relacionadas con la longevidad, sino si mueve los relojes biológicos, lo cual ha ocurrido. Se proyectan ganancias de 1,9 años de vida restante en la cohorte británica del trial SELECT.
Por su parte, Eli Lilly presentó un subestudio epigenético dentro de SURMOUNT-5. Los datos de 82 sujetos mostraron que todos los 15 relojes epigenéticos indicaron un envejecimiento menor que el tiempo cronológico transcurrido (1,38 años). Dos relojes alcanzaron significancia estadística, con ganancias medias de 1,1 y 0,7 años. Los relojes de órganos sugirieron una edad predicha más baja en el sistema inmune, riñones, hígado y sistema cardiovascular.
Sin embargo, los expertos advirtieron que estos hallazgos son preliminares. Lilly calificó la presentación como altamente condicionada, señalando que el subestudio fue pequeño, de un solo brazo y sin control placebo. Además, algunos cambios proteicos predichos no coincidieron con las mediciones reales. Steve Horvath, profesor de la UCLA, calificó los datos como evidencia de que estos fármacos son 'geroprotectores', aunque advirtió que aún no hay suficiente evidencia de beneficios para personas no obesas. La agencia ARPA-H ha invertido 38 millones de dólares en un estudio en Texas para evaluar estos efectos en personas sanas mayores de 60 años.
