Un estudio publicado en Nature Communications demuestra que el semaglutide, un fármaco GLP-1 utilizado para tratar la obesidad, frena la acumulación de marcadores de envejecimiento biológico en el ADN de adultos con VIH. La investigación, liderada por el Instituto de Investigación en Envejecimiento de la Universidad de California en San Diego (UCSD), analizó datos de un ensayo clínico de 108 participantes con lipohipertrofia asociada al VIH. Durante 32 semanas, la mitad de los sujetos recibió inyecciones semanales de semaglutide y la otra mitad placebo. Los resultados indicaron que el tratamiento redujo la velocidad de envejecimiento biológico en un 9 % según el reloj epigenético DunedinPACE y ralentizó significativamente los procesos asociados a la mortalidad por todas las causas según el reloj PCGrimAge. Los autores sugieren que el fármaco reduce la inflamación crónica y el estrés metabólico, mecanismos clave en el envejecimiento acelerado de personas con VIH. Aunque el estudio se centró en pacientes con VIH, los investigadores señalan que estos hallazgos podrían aplicarse a la población general, dado que los procesos biológicos estudiados son centrales en el envejecimiento humano. Un estudio piloto relacionado publicado en npj Aging confirmó que el semaglutide redujo la tasa de envejecimiento biológico en el 42 % de los participantes con enfermedad hepática grasa y aumentó la longitud de los telómeros en casi el 49 % de ellos. Los autores advierten que no se trata de revertir el envejecimiento, sino de ralentizar ciertos procesos biológicos, y señalan la necesidad de ensayos clínicos más grandes para determinar la duración de los efectos y la dosificación óptima.
