Noruega debería comprar OpenAI para devolverla al control público

Fuentes: Norway Should Buy OpenAI

Este artículo defiende que el Fondo de Pensiones del Gobierno de Noruega, valorado en más de 2 billones de dólares, adquiera OpenAI, actualmente valorada en unos 800.000 millones, para revertir su transformación en sociedad con ánimo de lucro y devolver el laboratorio a manos públicas. El argumento parte de que los grandes modelos de lenguaje son obras derivadas del esfuerzo humano colectivo, entrenadas con datos de toda la población y construidas sobre infraestructura pública: internet, universidades, becas públicas y, en sus orígenes, financiación de DARPA. El texto describe ese proceso como un cercamiento de un bien común. Ante el avance de capacidades de IA más rápido que la respuesta institucional, los autores sostienen que las empresas del sector han rechazado los estándares de seguridad y concentran beneficios mientras socializan riesgos catastróficos. Tras la adquisición, la gestión se transferiría a una institución multilateral internacional con autoridad sobre el desarrollo. El texto reconoce obstáculos prácticos: la operación exigiría liquidar cerca del 40% de la cartera del fondo y violar su mandato, y probablemente sería bloqueada por el Gobierno estadounidense. No obstante, presenta la propuesta como un plan opcional para ampliar la ventana de Overton sobre gobernanza de IA y dejar margen de acción a futuras administraciones. El texto se apoya en la trayectoria de Noruega como democracia estable, gestora del Fondo Soberano de petróleo, donante que supera el 0,7% del ingreso nacional en ayuda exterior, mediadora en conflictos internacionales y sede del Premio Nobel de la Paz y la Bóveda Global de Semillas de Svalbard. Concluye que, sin cambios en la propiedad de los laboratorios, el futuro por defecto es el desempoderamiento democrático de la mayoría de la humanidad.