Un mapa elaborado por The World in Maps a partir del informe Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de la Energía muestra una Europa a dos velocidades en la adopción del coche eléctrico. Noruega lidera con un 97% de cuota de matriculaciones de vehículos nuevos eléctricos (puros e híbridos enchufables) en 2025, seguida de Dinamarca (71%), Islandia (62%) y Suecia (61%). En el extremo opuesto se sitúan Rusia (2%), Bosnia (5%), Rumanía y Bulgaria (6%), donde la menor renta, la escasa red de recarga y la falta de incentivos frenan la transición.
Las ventas de coches eléctricos en Europa crecieron un 30% en 2025, por encima del 20% global, hasta superar los 20 millones de unidades en el mundo, donde ya representan uno de cada cuatro vehículos nuevos. Europa supera a China como mercado de mayor crecimiento, con alzas destacadas en Alemania, España e Italia. Las políticas fiscales y la infraestructura de recarga explican buena parte de las diferencias: países nórdicos y Países Bajos combinan alta renta, fuerte fiscalidad sobre combustibles fósiles y exenciones históricas, mientras en el este del continente los incentivos públicos son escasos o inexistentes.
El sector del automóvil europeo, pilar industrial del continente, está adaptando su producción a esta demanda desigual. Además, la electrificación tiene una lectura geopolítica: China concentra la fabricación de baterías y domina la cadena de suministro, lo que condiciona la transición europea.
