Un artículo publicado en la revista académica Perspectives on Politics, de Cambridge University Press, sostiene que el concepto de "polarización" —utilizado de forma generalizada en ciencia política y en el periodismo para diagnosticar la crisis democrática— es una metáfora inadecuada y, peor aún, políticamente neutralizadora. Sus autores, los politólogos Anton Törnberg y Camila Chueri, proponen sustituirlo por el marco de la "radicalización", mucho más preciso para describir lo que ocurre en las democracias avanzadas.
El texto parte de una crítica conceptual: la polarización, importada de la física, presupone simetría: dos polos que se separan por mutua repulsión. Esa simetría, sostienen los autores, no se corresponde con la evidencia empírica. La crisis actual no se explica por una divergencia equilibrada entre izquierda y derecha, sino por una transformación asimétrica de la derecha, caracterizada por la incorporación a la corriente dominante de retórica autoritaria, la normalización de las conspiraciones y el odio como estrategias políticas, y el desmontaje de los controles institucionales.
Törnberg y Chueri desgranan tres contribuciones. Primero, realizan una crítica conceptual del uso de la polarización para entender la crisis democrática. Segundo, proponen un reencuadre: la radicalización ofrece un marco más sólido para comprender las dinámicas contemporáneas, tanto en élites —con énfasis en la escalada dirigida por líderes, el emprendimiento narrativo y las violaciones estratégicas de normas— como en la opinión pública, donde importan la construcción de agravios, identidad y amenaza. Tercero, defienden una afirmación normativa: las elecciones conceptuales no son políticamente neutrales; presentar las amenazas autoritarias como meras infracciones mutuas de cortesía constituye un diagnóstico fallido y una abdicación de responsabilidad.
El artículo también examina campos conexos, como la investigación sobre desinformación, donde prevalecieron explicaciones estructurales —fragmentación mediática, cámaras de eco, amplificación algorítmica— que oscurecen el hecho de que la desinformación se produce, circula y legitima de forma desproporcionada en redes de la derecha radical, al servicio de la movilización antidemocrática. Para los autores, desinformación y populismo de derecha radical deben entenderse como expresiones sinérgicas de un mismo momento político. Sustituir el marco de polarización por el de radicalización desplaza el remedio: del llamado al compromiso y a la civilidad a la necesidad de confrontar a los actores antidemocráticos, proteger a los grupos vulnerables y defender la integridad institucional.
