Netflix ha comenzado a desplegar de forma global una actualización que obliga a vincular cada perfil dentro de una misma cuenta a una dirección de correo electrónico única. La medida se aplica ya a todos los usuarios adultos y deja fuera, por ahora, a los perfiles infantiles. Con el cambio, cada miembro inicia sesión con sus propias credenciales, recibe notificaciones individualizadas y opera de forma similar a una cuenta independiente, aunque siga vinculado a una cuenta principal. La plataforma envía notificaciones en las que explica que asociar un correo facilita el inicio de sesión, la recuperación de la cuenta y la recepción de recomendaciones personalizadas.
La compañía puso fin a las cuentas compartidas en España en febrero de 2023 y desde entonces ofrece tres planes de suscripción: estándar con anuncios (8,99 euros al mes), estándar (14,99 euros al mes) y premium (21,99 euros al mes). El titular de la cuenta puede además adquirir un pase de suscriptor extra por 5,99 euros adicionales al mes para invitar a personas que no convivan en su hogar; ese suscriptor dispone de perfil, cuenta y contraseña propios, aunque la suscripción la paga quien le invitó. La nueva exigencia se integra en ese modelo y refuerza el control sobre quién consume los contenidos en cada cuenta.
