Un informe de Bloomberg elaborado con datos internos de Netflix muestra que cada vez más espectadores abandonan sus series populares antes de la segunda temporada. Las razones más probables son conocidas: la plataforma cancela con frecuencia muchos de sus títulos, las esperas entre temporadas son largas y buena parte de su catálogo se diseña pensando más en el algoritmo que en la narrativa.
El maratón de temporadas completas fue la innovación que definió a Netflix en su pugna con la televisión tradicional. La compañía ganó esa batalla: Nielsen certificó en junio de 2025 que, por primera vez, el consumo en streaming superó al de la televisión lineal. Hoy, el rival ya no es la televisión convencional sino las plataformas de vídeo cortos: TikTok, YouTube y Reels consumen una parte creciente del tiempo de ocio.
Según eMarketer, en 2024 los adultos estadounidenses dedicaban una media de 62,1 minutos diarios a Netflix y 58,4 a TikTok. YouTube la superó en 2025 con 99,1 minutos de visionado medio frente a los 93,4 de Netflix, según Digital i. En el terreno de los microdramas, ReelShort ingresó en 2025 unos 1.200 millones de dólares brutos (un 119 % más que en 2024) y DramaBox, 276 millones (más del doble). TikTok respondió con su propia aplicación, PineDrama.
Ante este panorama, Netflix rediseñó su producto en abril con un feed vertical de clips, aunque lo plantea como descubridor de contenido, no como experiencia de visionado en sí. La cobertura señala que la plataforma podría replantear sus decisiones de producción y estreno, apostando por miniseries cerradas, fragmentos más cortos de programación o incluso microdramas de mayor calidad.
