El 20 de septiembre de 2026, el satélite Landsat 9 capturó una imagen del cráter Araña, una estructura geológica de 13 por 11 kilómetros ubicada en la región de Kimberley, Australia Occidental. Conocido popularmente por su forma de araña, este cráter de impacto fue descubierto por primera vez en la década de 1950, aunque su origen volcánico inicial fue descartado tras hallar conos astillados en los años 70, evidencias diagnósticas de un impacto meteorítico de entre 2 y 30 GPa. La imagen, tomada por la NASA Earth Observatory, ha generado interés global al mostrar las crestas de arenisca que forman las 'patas' de la araña, resultado de la erosión diferencial de rocas más duras tras el impacto. Estudios de 2021 confirman la oblicuidad del impacto mediante el análisis de deformaciones microscópicas en granos de cuarzo y circón. Aunque se estima que se formó entre 600 y 900 millones de años atrás, tras un plegamiento paleoproterozoico y antes de una erosión glaciar, su antigüedad exacta sigue siendo un misterio científico. La fotografía ha transformado una estructura geológica compleja en un fenómeno de interés público, destacando la capacidad de la observación espacial para revelar detalles geológicos de difícil acceso desde la superficie.
