La NASA ha confirmado que la misión Artemis III se retrasará hasta 2028, priorizando la validación técnica en órbita terrestre antes de la llegada a la Luna. Según Barbara Cohen, científica del programa, el objetivo principal no es un alunizaje, sino que la cápsula Orion realice maniobras de reabastecimiento y operación segura con los sistemas de aterrizaje comercial de SpaceX y Blue Origin. Estas empresas enviarán artículos de prueba a la órbita de la Tierra para que Orion los reciba, simulando la interacción que tendrá lugar en la órbita lunar. Esta fase de 'repetición general' es crucial para garantizar la seguridad de las futuras misiones de retorno a la superficie lunar.
Aunque el programa se centra en la exploración y el desarrollo tecnológico, la ciencia sigue siendo un componente vital. En Artemis III, la tripulación desplegará materiales de prueba, como alambres de aluminio y teflón, para estudiar cómo el entorno de la cápsula afecta a las muestras durante el viaje. Esto permite a los científicos comprender los cambios en las muestras antes de su curación final. Además, la misión busca aprovechar la capacidad humana de interpretación visual, que supera a la de los robots. La tripulación recibirá 'prompts' científicos para analizar escenas, identificar cambios y tomar decisiones, entrenando a los directores de vuelo y al equipo de ingeniería. Cohen destaca que la Luna preserva evidencia de impactos cósmicos antiguos que la Tierra ha perdido por la erosión y la tectónica, lo que la convierte en un laboratorio único para estudiar la dinámica del sistema solar en su formación.
