El Museo de la Web Humana es una iniciativa que reúne objetos, documentos, fracasos y hallazgos de los más de cincuenta años en los que internet fue construido exclusivamente por personas: desde ARPANET hasta la víspera de ChatGPT. La premisa del proyecto es que la creación digital está entrando en una nueva etapa, la de la colaboración con máquinas, lo que convierte a esos vestigios técnicos en reliquias de la última época en la que la humanidad construyó la red sin copilotos algorítmicos ni mentes sintéticas. Entre los materiales hay software distribuido en disquetes, protocolos discutidos en garajes y talleres, y empresas levantadas desde cero por individuos que conectaron el mundo mediante decisiones a menudo incómodas pero brillantes. El museo se presenta como una experiencia paralela y complementa su archivo con una rifa de objetos cuyos beneficios se destinan al Internet Archive y al Computer History Museum, dos instituciones dedicadas a preservar la memoria digital. La colección funciona como un testimonio histórico y cultural: piezas que algunos visitantes reconocerán y otras que nunca llegaron a conocer. Su objetivo es fijar en el imaginario colectivo la huella humana del periodo fundacional de la web y dejar constancia de los métodos artesanales —visión, tozudez y manos temblorosas— que hicieron posible una infraestructura hoy omnipresente.
