Un estudio conjunto de las universidades de Purdue, West Point y Florida Internacional detectó que más de uno de cada ocho aplicaciones móviles dirigidas al personal militar estadounidense incorpora software desarrollado por empresas de China, Rusia u otros países extranjeros. De las más de 220 aplicaciones analizadas —que abarcan desde guías de uniformes hasta apps de bancos o citas—, el 64 % contenía SDK de terceros y un 7 % procedía de naciones consideradas adversarias por el Pentágono. Doce aplicaciones integraban HMS Core, un kit de Huawei capaz de mapear ubicaciones y entregar anuncios, y dos incorporaban el servicio publicitario ruso Yandex.
Los investigadores subrayaron que ningún usuario dispone hoy de una vía sencilla para saber qué código ejecuta una aplicación: ni las fichas de seguridad de Google Play ni las etiquetas de privacidad de Apple indican el país de origen del software. El 40 % de las apps recopilaba o compartía más datos de los declarados en su ficha. Una encuesta a 103 personas vinculadas al ejército reveló que más del 83 % usaba al menos una aplicación con prácticas que les incomodaban y que entre el 76 % y el 83 % se sentía muy incómodo con código procedente de China, Rusia, Irán o Corea del Norte.
En abril, el Mando Central de EE. UU. reconoció ante el senador Ron Wyden haber recibido informes de adversarios que explotan datos de localización comercial para vigilar a tropas estadounidenses en Oriente Medio, la primera confirmación oficial de esta amenaza en una zona de conflicto activo. El Pentágono declinó hacer comentarios sobre el estudio.
