Más de una docena de países avanzan hacia la prohibición de redes sociales para menores
Una ola regulatoria sin precedentes está recorriendo el mundo: al menos trece países han anunciado, propuesto o aprobado leyes para restringir o prohibir el acceso de menores a las redes sociales, siguiendo el precedente sentado por Australia a finales de 2025. El Reino Unido se sumó el pasado 15 de junio con un anuncio del primer ministro Keir Starmer, quien presentó una prohibición integral para menores de 16 años que podría entrar en vigor en primavera de 2027.
El origen de esta corriente se sitúa en Australia, que en diciembre de 2025 se convirtió en el primer país del mundo en vetar las redes sociales para menores de 16 años. La normativa bloquea el acceso a Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit, Twitch y Kick, aunque excluye WhatsApp y YouTube Kids. Las empresas que incumplan la ley podrían enfrentarse a multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (unos 34,4 millones de dólares estadounidenses). El gobierno exige a las plataformas métodos de verificación de edad múltiples y no admite que los usuarios se limiten a declarar su edad.
En Europa, el ritmo de avance es notable. Reino Unido contempla prohibir el acceso a Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X para menores de 16 años, aunque excluye servicios de mensajería como WhatsApp y Signal. Además, los chatbots de compañía con inteligencia artificial "romántica" deberán restringir su uso a mayores de 18 años. Francia dio un paso importante en enero, cuando su Asamblea Nacional aprobó un proyecto para prohibir las redes sociales a menores de 15 años, una medida respaldada por el presidente Emmanuel Macron para combatir el tiempo excesivo de pantalla. La ley aún debe pasar por el Senado.
Austria anunció a finales de marzo que prohibirá las redes sociales a menores de 14 años, con una legislación definitiva prevista para junio. Dinamarca podría convertirse en uno de los primeros en aplicar la medida, ya que su gobierno anunció en noviembre de 2025 un apoyo multipartidista para vetar el acceso a menores de 15 años; la ley podría entrar en vigor a mediados de 2026. El país lanzará además una aplicación de "evidencia digital" con herramientas de verificación de edad.
Alemania debate una propuesta similar para menores de 16 años impulsada por los conservadores de Friedrich Merz, aunque sus socios de coalición socialdemócratas han mostrado reticencias. España, según anunció su presidente del Gobierno en febrero, planea prohibir las redes a menores de 16 años, pendiente de aprobación parlamentaria, y además prepara una ley para responsabilizar personalmente a los ejecutivos de las plataformas por el discurso de odio. Grecia anunció en abril la prohibición para menores de 15 años a partir de enero de 2027, con el objetivo declarado de combatir la ansiedad y los problemas de sueño infantil. Eslovenia y Polonia también redactan legislaciones para menores de 15 años.
Fuera de Europa, Canadá presentó a principios de junio un proyecto de ley de seguridad digital que prohíbe las redes sociales a menores de 16 años, aunque permitiría a las plataformas eludir la prohibición si demuestran tener políticas efectivas de protección; el proceso podría tardar un año. Indonesia anunció en marzo la prohibición para menores de 16 años, afectando a YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live y Roblox. Malasia, por su parte, prevé implementar la prohibición para menores de 16 años este mismo año. Turquía, finalmente, aprobó en abril en su parlamento un proyecto para restringir el acceso a menores de 15 años, pendiente de la firma del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Las motivaciones compartidas son la preocupación por el ciberacoso, la adicción a las pantallas, los problemas de salud mental y la exposición a depredadores. Sin embargo, la iniciativa no está exenta de críticas. Organizaciones como Amnesty Tech han advertido de que estas prohibiciones son "soluciones rápidas ineficaces" que ignoran las realidades de las generaciones más jóvenes y plantean serios problemas de privacidad por la verificación de edad invasiva. En Reino Unido, expertos han cuestionado la eficacia de un veto total, aunque Starmer ha defendido que es posible aplicarlo.
El panorama actual muestra una tendencia clara hacia la restricción del acceso infantil a las redes sociales, con modelos regulatorios que varían en edad (entre 14 y 16 años), alcance y velocidad de implementación. La mayoría apuesta por métodos robustos de verificación de edad y multas millonarias para las plataformas incumplidoras. Con Australia ya aplicando la ley y varios países europeos y asiáticos en distintas fases legislativas, la pregunta ahora es si estas medidas resistirán los desafíos legales y técnicos que se avecinan, y si conseguirán su objetivo declarado de proteger a la infancia sin vulnerar derechos fundamentales.
