Musk eclipsó a sus ejecutivos en la primera earnings call de SpaceX como empresa cotizada

Fuentes: Elon Musk repeatedly one-upped his execs on SpaceX's first earnings call

En la primera earnings call de SpaceX como compañía cotizada, Elon Musk lanzó afirmaciones ambiciosas sobre el futuro del negocio —desde que Starlink entregue la mayor parte del tráfico de internet mundial en menos de una década hasta adelantar la meta de ingresos de un billón de dólares a 2030, con una «probabilidad no nula» de que llegue en 2029— mientras sus ejecutivos, en particular la COO Gwynne Shotwell y el CFO Bret Johnsen, se esforzaban por matizar y aterrizar esas declaraciones para inversores. Johnsen formuló con cautela la proyección de alcanzar 100.000 millones de dólares de ARR a finales de 2024 mediante contratos de computación en la nube para empresas de IA, como Cursor, y Musk respondió casi de inmediato asegurando que esa cifra «no es un interrogante» y probablemente se superará. Sobre Starship, Musk aseguró a un accionista que el prototipo estará listo para llevar tripulación a finales del próximo año y que la compañía volará cohetes «una vez al día o posiblemente más» en un año, mientras que Shotwell rebajó la promesa al objetivo de «botas en la Luna en 2028» sujeto a los hitos de la NASA. Musk incluso llegó a dar por «resuelto» el problema del escudo térmico antes de recuperar la etapa superior del último vuelo de prueba. El artículo subraya el contraste con el patrón que TechCrunch ya documentó en Tesla y recuerda que, aunque SpaceX ahora está sujeta a regulación bursátil como empresa pública, la SEC y el Departamento de Justicia han reducido significativamente la aplicación de sanciones corporativas; además, la compañía se ha constituido en Texas para blindarse frente a demandas civiles de inversores.