Mujeres convierten bolsos en ciberordenadores DIY para desafiar a las grandes tecnológicas

Fuentes: Turning your purse into a cyberdeck is the most fun way to resist big tech
Imagen generada por IA con el prompt: Editorial photo of a pink, bedazzled cyberdeck hidden inside a decorative seashell-purse, small glowing screen, visible wires, scattered glitter and circuit boards, soft pink lighting, no faces or brand logos
Imagen generada con IA

Una comunidad de mujeres en redes sociales está popularizando la construcción de ciberordenadores artesanales con estética hiperfeminizada —desde bolsos de conchas hasta casitas de Barbie— como acto de resistencia frente a la homogeneización impuesta por las grandes tecnológicas. El fenómeno, documentado en Instagram y TikTok, recupera el concepto de "cyberdeck" nacido en la novela "Neuromancer" de William Gibson (1984) y lo reinventa con carcasas decoradas, brillantes y rosa intenso.

CC, creadora del blog Bimbo Tech y autodenominada "open source baddie", es una de las figuras más visibles. Sin formación en ingeniería, ha construido un ciberordenador dentro de un bolso de sirena que funciona como e-reader, se conecta a sus servidores y accede a su biblioteca digital. CC comparte tutoriales para que otras mujeres sin experiencia técnica se animen a replicar el proceso.

Maro Vandanyan, desarrolladora de blockchain, aporta otra perspectiva al tejer placas Raspberry Pi dentro de bolsos y corsés con hilo conductor. Vandanyan reivindica el papel histórico de las tejedoras en la informática: las memorias de núcleos magnéticos del computador de a bordo del Apollo de la NASA, clave en el alunizaje de 1969, fueron tejidas a mano por obreras textiles.

Ambas creadoras coinciden en que la estética recargada y deliberadamente "poco eficiente" es una declaración contra la cultura de Silicon Valley obsesionada con la optimización. Estos ciberordenadores feministas, explican, devuelven a las usuarias el control sobre sus dispositivos y desafían a una industria que, según Vandanyan, durante años trató a las mujeres presentes en conferencias técnicas como personal de marketing.