El Mova Rover X10 es un robot limpiafondos inalámbrico con sistema OMNI Clean 7-en-1, mapeo LDS AquaScan y navegación PoolNavi, que aspira hasta 38 000 litros por hora y combina limpieza de fondo, paredes y superficie. Su diseño de 15,8 kg incluye una boya de comunicaciones que actúa como puente Bluetooth con el móvil, ya que bajo el agua la conexión Wi-Fi se pierde, y soporta control manual y programación desde la app de Mova. La autonomía ronda las cuatro pasadas en una piscina de 12x6 m, con un consumo del 90 % de batería en unos 200 minutos y casi 400 m², frente a las 6 horas para 500 m² prometidas por el fabricante. La puesta en marcha es inmediata: se escanea un QR, se conecta al Wi-Fi y se coloca sobre la base de carga inductiva con barra LED indicadora. Entre los puntos fuertes están la boquilla frontal tipo 'boca' que actúa como skimmer, útil en piscinas sin desagüe superficial, y la pantalla de la boya que muestra la temperatura del agua. Como limitaciones, pesa demasiado para sacarlo con frecuencia, la boya requiere carga semanal y carece de panel solar, el cable de carga es corto, y el control manual es poco preciso. Analista y redacción coinciden en que, a 999 euros (antes 2.499), es una opción muy recomendable para quienes quieran olvidarse del mantenimiento de la piscina, y menos indicada para piscinas pequeñas con muchos escalones o sin enchufe cercano.
