Catorce modelos climáticos estacionales, con 667 ejecuciones combinadas, pronostican que el evento de El Niño en curso será el más intenso desde que existen registros fiables. La mediana multimodelo de la anomalía de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 en su pico se sitúa en 3,6 °C, alrededor de 0,8 °C por encima del récord anterior de 2,75 °C establecido en 2015-16. Cerca del 91% de los miembros del conjunto supera ese umbral, y alrededor del 77% también lo haría según el índice relativo RONI de la NOAA.
El evento se desarrolla además con una velocidad inusual: supera el ritmo explosivo de 1997-98 y partió de condiciones cercanas a La Niña en enero, a diferencia de 2015, que arrancó ya cálido. Las observaciones diarias en la región Niño 3.4 rondan ya los 2 °C por encima de la media de su época a mediados de julio, sin precedentes en los 45 años de registro satelital. Como el pico de El Niño suele llegar entre noviembre y enero, cabe esperar intensificación adicional.
El autor advierte de que ningún modelo ha sido verificado en un territorio tan extremo, por lo que el acuerdo entre sistemas no equivale a certeza. En cualquier caso, dado que el calentamiento global responde al ENSO con un retraso de tres a cinco meses, 2027 se perfila como el año más cálido registrado, con una probabilidad del 28% de que 2026 supere a 2024.
