Debajo de Cleveland, Ohio, se encuentra una de las minas de sal más grandes del mundo, propiedad de Cargill. La mina de Whiskey Island extrae sal para abastecer a la región del Noreste y los Grandes Lagos, un recurso crucial para combatir las inclemencias del invierno. La demanda de sal para carreteras se ha disparado debido a un invierno más frío y nevado de lo habitual, agotando los suministros en muchas áreas. La mina, ubicada a 1.800 pies (549 metros) bajo la superficie del lago Erie, produce entre 3 y 4 millones de toneladas anuales, aunque la producción puede verse afectada en inviernos especialmente duros. La sal, formada hace 440 millones de años, se extrae mediante perforación y voladura en túneles que se extienden por millas, y se transporta a través de un intrincado sistema de cintas transportadoras y maquinaria pesada. Cargill ha aumentado la producción y está priorizando los envíos para satisfacer la creciente demanda en las zonas más afectadas por el clima invernal.
