Midjourney publicó un vídeo de casi 20 minutos en el que muestra con más detalle su escáner médico por ultrasonidos, aunque sin aportar pruebas técnicas que respalden su ambicioso objetivo de revolucionar la medicina con imágenes baratas, detalladas y sin radiación. El recorrido, guiado por el ingeniero y YouTuber Marcin Plaza, presenta un sistema descrito por él mismo como decenas de sondas de ultrasonidos "desmontadas y pegadas a una bañera de hidromasaje con ascensor", conectadas a ordenadores estándar y placas Raspberry Pi.
La compañía, conocida hasta ahora por generar imágenes con inteligencia artificial, sostiene que el dispositivo se desplegará primero en spas como producto de bienestar centrado en la composición corporal, sin necesidad de aprobación de la FDA ni ensayos clínicos. El jefe del área médica, Tom Calloway, defendió que esta vía permite lanzar el escáner "a toda velocidad" una vez concluidas las pruebas, aunque el vídeo sigue recurriendo a un lenguaje propio del ámbito médico. Expertos consultados previamente por The Verge habían advertido de que Midjourney no había demostrado superar las limitaciones conocidas del ultrasonido ni producir las imágenes detalladas que promete, a la escala y velocidad anunciadas. El CEO David Holz justificó el proyecto por la ausencia de inversores que presionen a la empresa.
