Microsoft está replanteando los planes para su próxima consola Project Helix y explorando modelos de negocio "radicalmente diferentes" para reducir los costes del hardware Xbox, en un contexto de escalada de precios de la memoria y el almacenamiento que afecta a toda la industria del videojuego. La directora general de Xbox, Asha Sharma, y el jefe de estrategia Matthew Ball han confirmado esta semana que la compañía trabaja para que Helix sea una consola "asequible y flexible" que llegará al mercado.
Sharma ha advertido de que el sector atraviesa "una crisis" y de que resulta cada vez más difícil imaginar que las audiencias masivas puedan gastar "miles de dólares" en una generación de consolas. Entre las opciones barajadas figuran alianzas con otros fabricantes para abaratar la distribución, fórmulas similares al antiguo Xbox All Access con suscripción a Game Pass, una versión gratuita de Xbox Cloud Gaming con anuncios y la posibilidad de que terceros OEM fabriquen dispositivos con marca Xbox, siguiendo la línea de la colaboración con Asus en los portátiles handheld.
Microsoft también trabaja en opciones de almacenamiento más económicas y flexibles, alejadas de las tarjetas de expansión propietarias de la Series S/X, y prepara para el verano más novedades en Game Pass, tras recortar el precio de la suscripción Ultimate en abril y asociarse con Discord. El movimiento coincide con la caída de ventas de la PS5 tras sus subidas de precio y con el aumento de más de 200 dólares del Steam Deck, a la espera del lanzamiento de la Steam Machine.
