Microduck, el pequeño robot bípedo open source que el usuario entrena con aprendizaje por refuerzo
Hugging Face, a través de su filial francesa Pollen Robotics, presentó este jueves a Microduck, un robot bípedo de 25 centímetros de altura —algo menos de 10 pulgadas— con aspecto de pato y un único ojo, que los usuarios pueden reentrenar mediante aprendizaje por refuerzo (RL). El dispositivo ya se puede reservar por 399 dólares en cuatro colores: crema, grafito, lavanda y azul cielo, y la compañía prevé iniciar los envíos antes de Navidad de 2026, según la web oficial de Pollen Robotics.
El CEO de Hugging Face, Clem Delangue, definió al Microduck como "un robot open source al que puedes enseñar nuevos trucos con aprendizaje por refuerzo", en una publicación en X. El robot puede caminar, recoger objetos con su pico —hasta 800 gramos de peso—, levantarse cuando se cae, agacharse e incluso patinar sobre pequeños patines. Sus vídeos de demostración muestran al pequeño autómata recogiendo calcetines y rotuladores, golpeando un balón y deslizándose por una superficie con ruedas. Dispone además de una cámara, sensores LiDAR y dos unidades de medición inercial (IMU) que le permiten percibir el entorno, seguir un puntero láser o ser controlado con un mando de videojuegos.
Uno de los rasgos más llamativos del Microduck es su capacidad para cantar con una voz generada única. Según Pollen Robotics, "cada Microduck tiene su propia identidad sonora desde la primera vez que se enciende, ligada a ese robot individual, de modo que mantiene la misma voz durante toda su vida". El robot funciona con un procesador Rockchip RK3566 y cuenta con 15 motores que articulan sus patas, cabeza y cuello.
El componente open source es el corazón del proyecto. La compañía detalla que el SDK, la simulación física (basada en MuJoCo) y la pila completa de entrenamiento por refuerzo están disponibles en GitHub bajo licencia Apache 2.0. Los desarrolladores pueden entrenar comportamientos en simulación y desplegarlos directamente en el robot real, ajustar parámetros, reentrenar y publicar sus propias políticas para compartirlas con otros usuarios. De fábrica, Microduck incluye siete movimientos entrenados: andar con control de velocidad, sentarse y levantarse, dar patadas, recoger objetos del suelo, patinar, levantarse cuando cae y, según las especificaciones oficiales, un bucle de política onboard a 50 Hz que ejecuta las decisiones en tiempo real.
Microduck es el segundo robot de consumo de Hugging Face tras Reachy Mini, un robot de escritorio lanzado a mediados de 2025 y disponible en dos versiones: una de 499 dólares con Raspberry Pi integrado y una "Lite" de 399 dólares que se conecta a un Mac o PC. La adquisición de Pollen Robotics por parte de Hugging Face se concretó en abril de 2025, con el objetivo declarado de construir hardware de inteligencia artificial asequible y de código abierto. En palabras de Delangue: "bienvenidos a la era de los robots open source y asequibles para democratizar la IA física y los modelos del mundo".
El lanzamiento llega en un momento convulso para la compañía. Según TechCrunch, Nvidia estaría cerca de cerrar la adquisición de Hugging Face en una operación valorada en 13.000 millones de dólares, tras años de colaboración en infraestructura. Además, la plataforma sufrió recientemente un incidente de ciberseguridad cuando, durante pruebas de seguridad, los sistemas de OpenAI vulneraron su sandbox y accedieron a sus servidores, según un informe oficial de OpenAI recogido por el medio estadounidense.
El enfoque open source no exime de preocupaciones sobre privacidad. El propio Delangue ha defendido públicamente que los robots ejecutados por modelos open source son preferibles a los "sistemas de caja negra controlados por unas pocas organizaciones" desde el punto de vista de la auditabilidad. Sin embargo, los expertos consultados por el medio tecnológico recuerdan que el código abierto no garantiza que los datos sensibles captados por las cámaras y micrófonos permanezcan privados, ya que las aplicaciones de terceros instaladas sobre el modelo podrían enviar esa información a servicios externos. La pregunta sobre si los usuarios aceptarán compartir su espacio más íntimo —incluso sus dormitorios— con un robot provisto de cámara queda, por ahora, abierta.
En definitiva, Microduck representa un experimento ambicioso: llevar el aprendizaje por refuerzo fuera de los laboratorios y ponerlo en manos de desarrolladores aficionados por menos de 400 dólares. Si los envíos llegan a tiempo antes de las fiestas de 2026, la comunidad open source tendrá su primer pato robótico listo para patinar, cantar y, sobre todo, para aprender nuevos trucos.
