Los libros de solapas, conocidos como harlequinades, surgieron en el siglo XVII con la expansión de la impresión económica y alcanzaron gran popularidad en el siglo XIX. Un ejemplo destacado es 'Metamorphosis: or, a Transformation of Pictures', una adaptación de un folleto de la Guerra Civil Ingla de 1650. En Estados Unidos, la edición de 1816, atribuida a Benjamin Sands, adaptó el texto para jóvenes, incorporando un abecedario y números básicos como ayuda para la alfabetización. La obra narra la historia de Adán y Eva, seguida de una serie de transformaciones fantásticas y morales, culminando con la inevitabilidad de la muerte. La naturaleza interactiva de estos libros fomentó la creación de manuscritos amateur y ediciones caseras, como demuestran los ejemplares conservados en la Biblioteca Beinecke de Yale. Además, la obra se tradujo al alemán en 1833 en Pensilvania, adaptando las ilustraciones para incluir temas cristianos. Estos libros anticiparon el uso de elementos lúdicos en la educación, un principio que luego se aplicaría a otras obras clásicas como 'El progreso del peregrino' de John Bunyan. La capacidad de los libros de solapas para subvertir las lecciones religiosas mediante la interacción física del lector explica su atractivo duradero.
