Meta ha pausado el Model Compatibility Initiative (MCI), una herramienta interna de seguimiento de empleados lanzada en abril en Estados Unidos, después de que un ingeniero de la compañía notificara el lunes una incidencia de seguridad que dejó expuestos a cualquier trabajador interno los datos recopilados por el sistema. La herramienta registra movimientos del ratón, ubicaciones de clics, pulsaciones de teclado e incluso el contenido de la pantalla, según empleados que habían firmado una petición contra la iniciativa por motivos de privacidad, seguridad y libertad personal. En un principio no era opcional, aunque tras las protestas Meta permitió un grado limitado de exclusión.
La portavoz Tracy Clayton aseguró que la empresa no tiene indicios de que los datos hayan sido accedidos de forma indebida, pero ha decidido detener el programa mientras se investiga lo ocurrido. La dirección había defendido el proyecto como necesario para entrenar sistemas de inteligencia artificial capaces de operar software como lo hacen las personas, usando a los empleados como referencia.
Un exempleado implicado en la oposición a MCI calificó la brecha de "un desastre" y aseguró que era un riesgo que los trabajadores ya habían advertido. Tras recibir críticas generalizadas en los foros internos, la compañía comunicó la suspensión a WIRED antes de anunciarla a su plantilla.
