Un adolescente de Florida de 15 años, identificado por las iniciales R.K.C., retiró la demanda que había presentado contra Meta en un tribunal de Los Ángeles, apenas una semana antes de que arrancara el segundo juicio piloto (bellwether) contra la compañía. El proceso estaba diseñado para examinar si las grandes plataformas de redes sociales incurrieron en prácticas ilegales al diseñar funciones que habrían generado adicción y causado daño a menores. R.K.C. ya había alcanzado acuerdos extrajudiciales con TikTok, Snap y YouTube por cantidades no reveladas. Sus abogados, Emily Jeffcott y Rahul Ravipudi, explicaron que el joven optó por no continuar el litigio contra Meta tras considerar el éxito global del caso y ante la perspectiva de enfrentarse a un juicio de varias semanas. Añadieron que R.K.C. desea cerrar esta etapa y centrarse en su recuperación y en terapia para llevar una vida normal. Meta, que no pagó ningún acuerdo, defendió su posición: su portavoz Andy Stone sostuvo que las reclamaciones nunca tuvieron fundamento y que la empresa seguirá defendiéndose de demandas infundadas.
Este caso formaba parte de una serie de litigios que ponen a prueba los argumentos legales sobre el supuesto perjuicio de las redes sociales en los menores. En el primer juicio piloto, Meta y YouTube fueron declaradas negligentes por un jurado y condenadas a pagar 6 millones de dólares en daños compensatorios y punitivos a un demandante. En otro frente, un jurado de Nuevo México impuso a Meta una multa de 375 millones de dólares, y el Estado prepara una nueva fase del juicio para exigir cambios estructurales. Quedan siete juicios piloto pendientes en el tribunal estatal de Los Ángeles y otro conjunto de causas en un tribunal federal de Oakland. Además, Meta aún debe enfrentarse el mes próximo a una demanda de fiscales generales estatales en un juzgado federal por supuestamente engañar al público sobre funciones dañinas y adictivas.
