Meta anunció una actualización en sus gafas con inteligencia artificial que desactiva la cámara si el LED indicador de grabación ha sido manipulado o destruido. La medida responde a casos documentados de usuarios que cubrían o forzaban la luz para grabar sin consentimiento, incluidos casos frecuentes de mujeres filmadas sin permiso. La compañía presenta la función como un liderazgo en la industria y afirma que ningún otro fabricante de cámaras había implementado un bloqueo similar.
Sin embargo, el anuncio contrasta con otras decisiones recientes de Meta. Según el Financial Times, la empresa prueba un prototipo que recoge audio de forma continua y toma fotos cada pocos segundos. Ese mismo día, Meta habilitó que las fotos públicas de Instagram sirvan para entrenar sus modelos de IA salvo que el usuario desactive la opción, una actualización ya advertida por TechCrunch en octubre de 2024. La política de privacidad de la compañía permite usar para entrenamiento cualquier imagen compartida con Meta AI.
Meta enfrenta además investigaciones y demandas por violaciones de privacidad con las gafas, incluida una relacionada con trabajadores keniatas que aseguran haber visto desnudos y contenido gráfico durante el entrenamiento de IA. A ello se suma el historial de la empresa tras escándalos como Cambridge Analytica.
