Meta bloquea la cámara de sus gafas inteligentes si se manipula el LED de grabación

Fuentes: Meta refuerza la privacidad de sus gafas con IA: añade una función para evitar las grabaciones no deseadasT3clickbait, xataka.com

Meta ha anunciado una actualización de seguridad para sus gafas inteligentes que desactiva la cámara automáticamente cuando detecta que el LED indicador de grabación ha sido manipulado, tapado o destruido físicamente. La medida, detallada en el blog oficial de la compañía, supone un paso más en la protección de la privacidad de las personas que rodean al usuario, aunque los expertos advierten de que no elimina por completo el riesgo de grabaciones no consentidas.

El origen de esta actualización se remonta a mediados de marzo de 2026, cuando una investigación conjunta de los diarios suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten destapó que las gafas Ray-Ban Meta podían almacenar grabaciones realizadas en situaciones de máxima intimidad, incluyendo personas desnudándose o en el baño. Según la investigación, parte de esos vídeos eran revisados posteriormente por trabajadores externos encargados de entrenar los sistemas de inteligencia artificial de la compañía. Meta respondió entonces que sus sistemas cuentan con mecanismos para proteger la información de los usuarios y que el tratamiento de datos se ajusta a sus políticas de privacidad.

La última actualización va un paso más allá. Hasta ahora, Meta ya bloqueaba el funcionamiento de la cámara cuando detectaba que el LED de captura estaba cubierto, al menos desde la segunda generación de las gafas. La novedad es que la protección se amplía a manipulaciones más agresivas, como la destrucción física del indicador luminoso. Tal como señaló la compañía en su blog oficial: "Mejoramos continuamente nuestra capacidad de detección de manipulaciones y, actualmente, estamos actualizando las gafas para que desactiven la cámara si detectan que el LED ha sido manipulado o destruido físicamente. Ninguna otra cámara ofrece esta funcionalidad y nos enorgullece ser pioneros en este campo".

La existencia de esta grieta en el sistema ya había sido documentada por medios especializados. 404 Media publicó el caso de un servicio que ofrecía modificar las Ray-Ban Meta para inutilizar la luz, mientras que BGR recogió tanto métodos rudimentarios, como accesorios para tapar el LED, como intervenciones más elaboradas sobre la zona del indicador. El problema de fondo era evidente: si la señal de aviso podía desaparecer mientras la cámara seguía funcionando, la promesa de transparencia del dispositivo quedaba seriamente debilitada.

En España, esta preocupación dejó de ser teórica hace algo más de un año, cuando un joven fue detenido en Barcelona tras grabar con gafas inteligentes a cientos de mujeres sin su consentimiento. El episodio puso de relieve no solo el riesgo del dispositivo en sí, sino la falta de conciencia social ante él: muchas personas aún no reaccionan igual ante unas gafas aparentemente normales que ante un smartphone apuntando hacia ellas.

La luz LED, conocida como "capture LED", está situada en el frontal de cada par de gafas y se activa al capturar fotos o vídeos. En el caso de las fotografías, el aviso aparece durante un instante; en el de los vídeos, se mantiene durante toda la grabación. Sobre el papel, su función es clara: informar a las personas del entorno de que se está registrando una imagen. Sin embargo, su reducido tamaño y su ubicación la convierten en un punto vulnerable del diseño.

La actualización llega, por tanto, como reconocimiento implícito de una limitación del producto. Meta presenta la medida como una nueva capa de privacidad, pero también supone admitir que el LED se había convertido en un eslabón débil del sistema. Al vincular el funcionamiento de la cámara a la integridad del indicador luminoso, la compañía intenta transformar esa luz en algo más que un simple aviso: una condición indispensable para que la cámara pueda operar.

Con todo, la solución no es infalible. Los propios términos de la actualización hablan de "detección de manipulaciones", lo que implica que se trata de un sistema reactivo que puede ser sorteado con métodos aún no contemplados. A medida que las gafas inteligentes se vuelvan más comunes y sofisticadas, la carrera entre quienes desarrollan salvaguardas de privacidad y quienes buscan eludirlas continuará marcando el debate sobre el uso de esta tecnología en espacios públicos y privados.