Meta Platforms reveló en un escrito judicial que cuatro estados de Estados Unidos reclaman a la compañía 1,4 billones de dólares en sanciones por acusaciones de que diseñó deliberadamente Facebook e Instagram para crear adicción en menores, al tiempo que engañaba al público sobre la seguridad de sus plataformas. La cifra, cercana al valor de mercado de Meta (unos 1,5 billones de dólares), fue facilitada por la propia empresa al responder al cálculo de penalizaciones propuesto por los fiscales generales.
El caso sienta en el banquillo a Meta en un juicio previsto para agosto en Oakland (California), ante la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers. California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey sostienen que Meta vulneró las leyes estatales de protección al consumidor al crear productos adictivos para niños y adolescentes. Meta rechaza las acusaciones y tilda la sanción propuesta de "no respaldada por la prueba", argumentando que "la adicción a las redes sociales" no es un diagnóstico psiquiátrico reconocido, por lo que sus mensajes negando esa adicción no podrían ser falsos.
En la misma vista, 29 estados ampliarán sus demandas por presuntas violaciones de la Ley federal de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA), al recopilar datos de menores sin consentimiento parental. Otros 14 estados han presentado reclamaciones similares, con un juicio separado programado para febrero.
La presión legal sobre la industria es creciente: Snap, YouTube (Alphabet) y TikTok (ByteDance) combaten miles de demandas similares. En marzo, Nuevo México se convirtió en el primer estado en llevar el caso a juicio y obtuvo un veredicto de 375 millones de dólares.
