Meta ha cerrado la compra de Manus, una startup de inteligencia artificial agéntica con sede en Singapur y origen chino, por más de 2.000 millones de dólares. La operación busca dotar a Meta de tecnología que permita a sus agentes ejecutar tareas complejas con poca supervisión, más allá de los chatbots tradicionales. Manus saltó a la fama a comienzos de año por su concepto de 'trabajador digital' autónomo, capaz de encadenar acciones como análisis de datos, escritura de código y elaboración de informes a partir de instrucciones simples. Con esta adquisición, Meta pretende integrar capacidades agénticas en sus servicios para miles de millones de usuarios. La compra también implica un movimiento geopolítico: Meta ha anunciado que cortará los vínculos de Manus con China para evitar polémicas regulatorias y de seguridad de datos. Esta operación se suma a la inversión en Scale AI, valorada en 29.000 millones, y refleja la estrategia de Meta de adquirir talento y productos empaquetados para acelerar el salto hacia la IA agéntica. El movimiento confirma que 2025 marca el inicio de la carrera por los agentes de IA, donde los gigantes compiten no solo en modelos, sino en interfaces y flujos de trabajo.
Meta compra Manus por 2.000 millones y acelera su apuesta por agentes de IA
