Meta ha anunciado que algunas funciones avanzadas de sus gafas inteligentes requerirán el plan de pago Meta One Premium, según recogen sus páginas de ayuda. La medida afecta a los modelos Ray-Ban Meta, Oakley Meta Vanguard y la versión de marca Meta, vendida a 299 dólares.
La primera función limitada será Conversation Focus, que amplifica el audio de la persona con quien se conversa en entornos ruidosos. Los usuarios dispondrán de tres horas mensuales gratis; quien desee más deberá suscribirse, con un tope de 15 horas al mes. La suscripción también incluye un servicio de soporte técnico prioritario con agentes especializados.
Un portavoz de Meta aclaró que no se trata de un límite de uso de inteligencia artificial, ya que Conversation Focus opera en el propio dispositivo, sin enviar datos a servidores externos para procesamiento. La empresa asegura que la mayoría de los usuarios no alcanzará el límite gratuito y que la suscripción busca financiar el desarrollo continuo y ofrecer acceso ampliado a los usuarios avanzados.
Chris Harrison, director del Future Interfaces Group de la Universidad Carnegie Mellon, considera que la decisión no responde a cubrir costes de IA, sino a monetizar la base de usuarios. Según Harrison, Meta vende las gafas a precio de coste para expandir su adopción y luego obtiene ingresos mediante suscripciones, una estrategia de extracción de valor sobre la plataforma.
El movimiento de Meta se enmarca en una tendencia sectorial. Google prepara el lanzamiento de sus propias gafas con Samsung, Warby Parker y Gentle Monster, y ya limita funciones avanzadas de los Pixel y del nuevo Google Home Speaker a planes de pago. Apple, que trabaja en gafas inteligentes, exigirá también una suscripción a iCloud+ para funciones de edición fotográfica con IA en iOS 27. Harrison advierte de que estas capas de pago solo se sostendrán si aportan valor real al usuario.
