Meta limitará a tres horas mensuales el uso de la función Conversation Focus en sus gafas inteligentes, una herramienta que amplifica la voz del interlocutor en entornos ruidosos. Los usuarios que no paguen los 19,99 dólares de la suscripción Meta One Premium no podrán superar ese tope, según una ayuda técnica publicada por la compañía. Los suscriptores premium, por su parte, dispondrán de un máximo de 15 horas al mes.
La decisión resulta cuestionable porque Conversation Focus opera por completo en el dispositivo, sin recurrir a los servidores de Meta ni requerir conexión a internet. El periodista lo comprobó desconectando el wifi, los datos móviles y activando el modo avión: la función siguió funcionando con normalidad. La tecnología emplea los altavoces de oído abierto, técnicas de beamforming y procesamiento espacial en tiempo real ejecutados en el chip de las propias gafas.
Meta defiende el cambio como un simple "límite de uso" y asegura que no hará de pago el resto de las gafas. La medida llega en un contexto de presión financiera para la compañía, que recientemente despidió a cerca del 10 % de su plantilla —unos 8.000 empleados— para costear sus inversiones en inteligencia artificial, y que rebajó en 80 dólares tres modelos de gafas tras eliminar la marca Ray-Ban. Meta no respondió a la solicitud de comentarios sobre si prevé restringir otras funciones que se ejecutan en el dispositivo.
