Meta ha dejado de formar parte de RE100, la iniciativa corporativa de energía renovable coordinada por la organización sin ánimo de lucro The Climate Group, tras una década de pertenencia. La ruptura fue mutua, según un portavoz de la compañía, que declinó precisar los motivos. The Climate Group tampoco respondió a la consulta de TechCrunch. El movimiento se produce en un momento en el que Meta ha intensificado su apuesta por el gas natural para alimentar sus centros de datos de inteligencia artificial: la empresa ha financiado al menos una docena de plantas de gas en el último año, incluidos diez proyectos vinculados al centro de datos Hyperion en Luisiana que sumarán 7,5 gigavatios de capacidad, suficiente para cubrir el consumo eléctrico del estado de Dakota del Sur.
La salida coincide con la actualización de los criterios de RE100, que ahora exige reportes más rigurosos sobre el avance hacia los objetivos de renovables. Meta había prometido en su día operar exclusivamente con electricidad renovable en 2020. Competidores como Apple, Google y Microsoft, que suman 444 empresas miembros en RE100, mantienen su adhesión.
Meta defiende que sigue comprometida en cubrir el consumo eléctrico de sus centros de datos con energía limpia y renovable al 100 %, un objetivo que puede cumplir mediante la compra de certificados de atributos ambientales que compensan la electricidad utilizada con generación renovable en otros puntos de la red. Una planta de gas de 1 gigavatios operando las 24 horas del día emite al año 438 toneladas métricas de óxidos de nitrógeno, 149 de partículas finas, 61 de óxidos de azufre y 298 de monóxido de carbono, contaminantes asociados a asma, cáncer, enfermedades cardiovasculares y demencia.
