Mate Rimac augura un futuro de combustión para los superdeportivos de alta gama

Fuentes: Bugatti CEO Mate Rimac says the future of supercars is old-school combustion engines

El consejero delegado de Bugatti, Mate Rimac, sostiene que el mercado de los superdeportivos ha entrado en una "fase de reloj suizo": los compradores más adinerados están rechazando la electrificación y la electrónica avanzada en favor de la mecánica de precisión y los acabados artesanales. En una entrevista, el empresario croata de 38 años explicó que la industria del automóvil se está escindiendo en dos: el segmento generalista, dominado por vehículos eléctricos asequibles —muchos procedentes de China—, y la cúspide del mercado, reservada a clientes con poder adquisitivo que reclaman motores de combustión ruidosos y coches con fuerte carga emocional. Comparó la situación con la relojería: los relojes digitales han conquistado la mayoría del mercado, pero los relojes mecánicos suizos siguen concentrando el grueso de los beneficios.

Rimac, cuyo grupo tomó el control de Bugatti en 2021 tras la salida de Porsche y Volkswagen, ha lanzado el Tourbillon, un híbrido con un motor V16 atmosférico de 8,3 litros que rinde 1.000 caballos, combinado con motores eléctricos hasta alcanzar 1.800 CV. Solo se fabricarán 250 unidades, ya agotadas, con un precio de partida de 4,5 millones de dólares y opciones de personalización que elevan el coste medio entre 600.000 y 700.000 dólares. La marca presentó en Monterey Car Week su último one-off, el Destrier. En 2024 Bugatti registró un Ebitda de 200 millones de euros, y Porsche acaba de vender su 45% en Bugatti Rimac a un consorcio liderado por HOF Capital, con una valoración superior a los 2.000 millones de dólares, según Rimac.