La Agencia para el Desarrollo Agrícola (ADA) de Marruecos ha lanzado una convocatoria pública para atraer inversores —locales y extranjeros— a 35 proyectos agrícolas en la región de Dakhla-Oued Ed-Dahab, al sur del Sáhara Occidental, que sumarán 1.090,5 hectáreas. La iniciativa se ejecutará mediante contratos de alquiler de entre 25 y 40 años, con rentas anuales que oscilarán entre 640 y 4.250 euros en función del tamaño de la parcela, e incrementos del 10% cada cinco años una vez se active el riego.
Los terrenos, controlados por el Estado marroquí, se destinarán a horticultura comercial —se excluyen los frutos rojos— y se abastecerán con agua de una nueva desalinizadora que forma parte de un proyecto de irrigación más amplio, pensado para regar más de 5.000 hectáreas en Dakhla. La convocatoria distribuye las tierras en 28 proyectos medianos (345,6 ha), tres grandes (170 ha), tres que requerirán agregación (565,1 ha) y uno menor (9,8 ha), con la obligación de explotarlos directamente sin transferirlos a terceros.
La operación se enmarca en el programa 'Génération Green 2020-2030', que busca reforzar el PIB agrícola y la capacidad exportadora de Marruecos, y en una estrategia más amplia para consolidar la presencia económica marroquí en una zona del Sáhara Occidental cuya soberanía es reclamada por el Frente Polisario. La capital regional, Dajla, fue el antiguo asentamiento español de Villa Cisneros, lo que ha generado especial atención en la prensa española. Marruecos se ha consolidado como principal proveedor de frutas y verduras de España, y los agricultores españoles vienen denunciando la competencia que supone la producción marroquí en mercados como el del tomate.
