La investigadora Joan Donovan sostiene que Mark Zuckerberg debería dimitir como presidente de Meta tras el acuerdo extrajudicial de hasta 18.000 millones de dólares alcanzado con una treintena de estados estadounidenses, que acusan a la compañía de dañar a menores con productos adictivos. La columnista, fundadora del Critical Internet Studies Institute, argumenta que Zuckerberg es el hilo conductor de una larga serie de decisiones empresariales que han perjudicado a usuarios reales, desde el papel de Facebook en la desinformación sobre el Brexit y las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 hasta la crisis de los rohinyás en Birmania, la proliferación de desinformación médica durante la pandemia y los problemas de salud mental juvenil. Donovan compara el caso con la industria tabacalera: señala que la solución de salud pública no prohibió fumar, pero limitó dónde y cuándo se podía, fijó edades mínimas y obligó a las tabaqueras a sufragar campañas educativas. Pide que Meta asuma restricciones de diseño equivalentes y que el consejo exija la dimisión de Zuckerberg y una reestructuración que anteponga la seguridad de los usuarios al beneficio. El texto se apoya en el testimonio del exempleado Arturo Béjar, que compareció ante el Congreso y afirmó que «no se puede confiar en Zuckerberg con los niños».
