Daniel Púa, jefe de seguridad en Magnific, advierte de que la IA generativa ha alcanzado un nivel de realismo que impide distinguir a simple vista una imagen sintética de una real, y sitúa el vídeo en esa misma situación en aproximadamente un año. Tras el lanzamiento de Nano Banana Pro de Google a finales de 2024, el sector perdió la capacidad de identificar la procedencia del contenido visual y la herramienta SynthID de Google, que marca píxeles concretos, tampoco ofrece una solución universal mientras no la adopten todos los modelos. Púa también señala las limitaciones del estándar abierto C2PA, que registra el historial de la imagen en metadatos, ya que una captura de pantalla o el envío por WhatsApp elimina esa información. Como pauta práctica, recomienda desconfiar de cualquier imagen sin metadatos, dado que incluso una foto tomada con el móvil los incluye, y prestar atención a pistas como la coherencia de las sombras, los reflejos y la convergencia de los puntos de fuga.
