Irene Roggero Ugues, residente en Asti (norte de Italia), encabeza la primera demanda colectiva en Italia contra Meta y TikTok tras la muerte por suicidio de su hija Rossella, de 12 años, en febrero de 2024. Según el testimonio de la madre, la niña comenzó en septiembre de 2023 a buscar contenido sobre depresión en Instagram; los algoritmos de la plataforma le ofrecieron de forma reiterada material similar hasta que, cinco meses después, se suicidó. Tras el fallecimiento, los padres descubrieron un perfil secreto de la menor con el seudónimo "Just a dead pers0n".
La demanda, impulsada por un grupo de familias y la asociación de padres MOIGE, busca limitar el acceso de los menores a las redes sociales y responsabilizar a las plataformas del diseño algorítmico. El abogado Stefano Commodo, que lidera el caso, defiende que el objetivo es "eliminar los mecanismos tecnológicos y de marketing que las hacen perjudiciales para los usuarios más vulnerables".
Meta y TikTok rechazan las acusaciones y defienden sus medidas de seguridad. La acción se produce en un contexto europeo de endurecimiento regulatorio: Reino Unido anunció esta semana la prohibición de redes sociales a menores de 16 años, la Unión Europea refuerza la Ley de Servicios Digitales y en Estados Unidos un tribunal declaró negligentes a Meta y Google por diseñar plataformas perjudiciales para jóvenes.
