Los Ángeles pinta sus calles de blanco contra el calor: una década después, los resultados son limitados

Fuentes: Los Ángeles lleva una década pintando sus calles de blanco para combatir el calor. No es la mejor idea

Hace diez años, Los Ángeles puso en marcha el proyecto CoolSeal para pintar de blanco el asfalto y combatir el efecto isla de calor urbano. El recubrimiento, usado originalmente para ocultar pistas de aterrizaje de sensores infrarrojos, reduce entre 5 grados la temperatura superficial respecto al asfalto negro. Sin embargo, una década después los resultados globales son modestos: la pintura de una milla cuesta 40.000 dólares y extenderla a las 23.000 millas de calles de la ciudad exigiría cerca de 1.300 millones de dólares.

Expertos citados por The Conversation y Urbanomy recuerdan que reflejar la luz solar desplaza el calor a fachadas y aceras, lo que anula parte del beneficio, y que en calles estrechas con edificios altos el impacto es casi nulo. En Lyon, Francia, se probó una iniciativa similar y se descartó por su coste y eficacia limitada. Los investigadores coinciden en que plantar árboles y reformar el urbanismo de forma integral resulta más efectivo. Además, fabricar este tipo de pavimento genera más emisiones de CO2 que el asfalto convencional, lo que refuerza la búsqueda de alternativas como pavimentos que reflejan el sol o superficies que liberan humedad.