Los tribunales de Inglaterra y Gales han prohibido el acceso con gafas inteligentes Meta, que serán confiscadas a la entrada de cualquier edificio judicial, según ha confirmado un portavoz de His Majesty's Courts & Tribunals Service (HMCTS) al Guardian. La medida se suma a la adoptada el pasado febrero por los tribunales de Nueva York y llega tras un episodio en el que un demandante, Laimonas Jakstys, fue acusado por una jueza del Tribunal Superior de recibir instrucciones a través de unas gafas inteligentes mientras declaraba en un juicio sobre la dirección de una sociedad inmobiliaria; Jakstys lo negó.
La legislación británica ya prohíbe grabar imágenes o vídeo dentro de los recintos judiciales sin autorización oficial, una infracción que puede perseguirse como desacato al tribunal. Aunque los teléfonos móviles están permitidos bajo la condición de no usarse para grabar procedimientos, HMCTS ha precisado que no habrá excepciones para las gafas inteligentes.
La preocupación por el uso de estos dispositivos para grabar a personas sin su consentimiento, especialmente a mujeres, ha llevado a calificarlos coloquialmente como "gafas de pervertido" y ha provocado su prohibición en restaurantes, teatros y pubs del Reino Unido, incluida la cadena Wethersppons. Meta vendió 7 millones de unidades de estas gafas el año pasado, con precios de entre 269 y 469 libras. La empresa declinó comentar la decisión judicial y recordó que una luz intermitente avisa cuando el dispositivo está grabando.
