Los reactores pequeños y modulares acercan a la nuclear a cumplir su promesa

Fuentes: Smaller reactors bring nuclear power closer to fulfilling its promise

Tras décadas sin construir nuevas centrales nucleares, Estados Unidos y Europa han retomado la inversión en energía atómica, pero una parte creciente de los fondos se destina a los pequeños reactores modulares (SMR), capaces de generar hasta 300 MWe, frente a los 1.000 MWe de los reactores convencionales de agua ligera. Su fabricación en serie en fábrica, ensamblados después en el emplazamiento como piezas de Lego, abarata y acelera la construcción, según Jacopo Buongiorno, del MIT. En marzo de 2025, el Departamento de Energía estadounidense anunció 900 millones de dólares en ayudas para desplegarlos, y la Comisión Europea se comprometió un año después con hasta 200 millones de euros.

Críticos como Edward Lyman, de la Union of Concerned Scientists, dudan de su rentabilidad real y alertan de que algunos diseños podrían ser más peligrosos. Aun así, la demanda de energía limpia —incluidos los centros de datos para inteligencia artificial— empuja el sector. Kairos Power construye en Tennessee los reactores Hermes 1 y Hermes 2, este último de 50 MWe, con la estadounidense Google como compradora. Hermes 1 es el primer reactor no refrigerado por agua aprobado por la NRC en más de 50 años: usa combustible TRISO en esferas de grafito y refrigerante de sales fundidas FLiBe, que operan a presión atmosférica y permiten el recambio del combustible sin parar el reactor. Las pruebas muestran que el combustible TRISO resiste más de 12 días a 1.800 °C, lo que la industria considera 'walk-away safe'. Su principal inconveniente es que requiere HALEU, uranio enriquecido entre el 15 % y el 20 %, cuya capacidad nacional de enriquecimiento acaba de recibir 2.700 millones de dólares. Otros diseños, como el Natrium de TerraPower en Wyoming, refrigerado por sodio líquido, exploran alternativas complementarias.