Los editores online del Reino Unido podrán optar por no aparecer en los resúmenes generados por inteligencia artificial de los resultados de búsqueda de Google, según ha anunciado la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA). El regulador también ha exigido al gigante tecnológico que atribuya correctamente el contenido de los editores que sí aparezca en sus resultados de IA, con enlaces claros a sus sitios de origen.
La CMA ha enmarcado esta decisión como una medida para reforzar la posición negociadora de los editores frente a Google, en particular de las organizaciones de noticias. Su directora ejecutiva, Sarah Cardell, ha calificado la medida de "requisito pionero a nivel mundial" y ha subrayado que garantiza "un trato justo, mayor transparencia y opciones significativas para empresas y consumidores".
La decisión responde a las quejas generalizadas del sector. Numerosos sitios web han registrado caídas significativas de tráfico desde que Google comenzó a colocar resúmenes de IA en la parte superior de sus páginas de resultados, relegando los enlaces a otras páginas. Algunos usuarios también han migrado a chatbots de IA, que generan respuestas a partir de información extraída de sitios web.
Google controla más del 90% del mercado de búsquedas en línea en el Reino Unido, según la CMA, y los editores llevan casi tres décadas dependiendo de sus resultados para atraer usuarios. Si un editor decide no aparecer en los resúmenes de IA, obtiene palanca para negociar acuerdos de remuneración por el contenido que la IA utiliza.
Google dispone de nueve meses para implementar todos los cambios, aunque la CMA ha solicitado que las partes más importantes se apliquen antes. El regulador seguirá monitorizando la evolución de Google y se reserva la facultad de actuar si fuera necesario.
