Las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania han lanzado drones kamikaze contra más de 100 petroleros y buques rusos cada noche entre el 6 y el 13 de julio, según vídeos difundidos por el propio ejército ucraniano. La campaña ha obligado a Rusia a cerrar por completo la ruta marítima que conecta el río Don con el mar de Azov y a suspender todas las travesías por el estrecho de Kerch hacia el mar Negro, de acuerdo con Reuters.
El bloqueo marítimo ha agravado el aislamiento de la península de Crimea, ocupada por Rusia desde 2014, al cortar el suministro de combustible por vía marítima. La región ya sufría restricciones severas de gasolina y apagones eléctricos por la intensificación de los ataques ucranianos con drones de medio y largo alcance contra refinerías y rutas logísticas rusas.
La interrupción del tráfico en el mar de Azov puede afectar a una cuarta parte de las exportaciones rusas de grano, según Reuters. Rusia es el mayor exportador mundial de cereales y el precio del trigo ha empezado a subir tras el cierre de la ruta. El Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington, ha calificado la ofensiva como «una nueva fase» en el intento de Ucrania de aislar a Crimea de la red logística rusa y de alterar el transporte marítimo de productos petrolíferos y cereales.
Los vídeos del impacto, difundidos en redes sociales, se cortan en el momento de la explosión, aunque imágenes de satélite del programa europeo Copernicus Sentinel muestran humo saliendo de varios barcos y buques en llamas tras los ataques.
