Los demócratas cuentan con varias vías para recuperar la mayoría en el Senado de Estados Unidos en las elecciones legislativas de 2026, según el boletín Inner Loop de WIRED. Con las primarias prácticamente cerradas en los estados clave, el partido parte de 47 escaños y necesita cuatro escaños republicanos para alcanzar el control.
El artículo vincula las oportunidades demócratas al escenario nacional: la impopular guerra de Irán que prolonga la presidencia de Donald Trump desde hace seis meses, el encarecimiento de la gasolina y los alimentos, y una aprobación presidencial que ronda el 30 % según una encuesta de Reuters/Ipsos. El paralelo histórico es directo: en 2006, con George W. Bush en una situación similar, los demócratas ganaron seis escaños.
Los caminos más claros pasan por Alaska y Carolina del Norte. En Alaska, la exrepresentante Mary Peltola supera al senador Dan Sullivan en la primaria no partidista; en Carolina del Norte, el exgobernador Roy Cooper, sin derrotas electorales, aventaja al exdirigente del Comité Nacional Republicano Michael Whatley por márgenes de hasta trece puntos. Ohio, con el exsenador Sherrod Brown cuestionando al actual Jon Husted por los centros de datos, se ha convertido en otro campo de batalla tras la advertencia del brazo republicano del Senado.
Si los demócratas suman esos tres estados y conservan Míchigan, una cuarta victoria en Texas —donde el legislador James Talarico se enfrenta al fiscal general Ken Paxton— o en Maine, ante la senadora Susan Collins, les daría la mayoría. La recaudación de Talarico, 69 millones de dólares frente a 9 millones de Paxton, y un posible desembolso de entre 100 y 200 millones de dólares del America PAC de Elon Musk añaden tensión a la carrera.
