Los resultados de la segunda publicación de datos del Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI), presentados en marzo de 2025, mostraron una preferencia estadística por una energía oscura que pierde fuerza con el tiempo, en lugar de una constante cosmológica inmutable. La evidencia no alcanzó el umbral de cinco sigmas necesario para considerar un descubrimiento, pero generó un debate sobre la vigencia del modelo cosmológico estándar ΛCDM.
La constante cosmológica, representada por Λ, fue introducida inicialmente por Albert Einstein y posteriormente recuperada para explicar la aceleración de la expansión del universo. En ΛCDM, la materia oscura fría aporta la estructura necesaria para formar galaxias, mientras la energía oscura impulsa la expansión a un ritmo constante. Sin embargo, las mediciones de la tasa de expansión —la tensión de Hubble— y ciertos análisis relacionados con la masa de los neutrinos presentan discrepancias difíciles de conciliar con el modelo.
DESI cartografía en tres dimensiones decenas de millones de galaxias mediante espectroscopia. El desplazamiento al rojo de su luz permite calcular distancias y velocidades, ofreciendo información sobre la historia de la expansión cósmica. El proyecto está financiado principalmente por la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de Estados Unidos y cuenta con una participación destacada de Canadá, incluida la contribución del Perimeter Institute y la Universidad de Waterloo.
