Uber y la empresa británica de tecnología autónoma Wayve han obtenido las primeras 15 licencias de minicab en Londres para ofrecer viajes en taxis sin conductor a clientes que paguen, aunque con un conductor de seguridad humano al volante. Transport for London (TfL) autorizó los Ford Mustang Mach-E equipados con el software de inteligencia artificial de Wayve, cámaras envolventes y radares, tras confirmar que cumplen los estándares de seguridad exigidos. Las empresas prevén iniciar las primeras pruebas «a finales de este verano», antes del lanzamiento público completo, y han asegurado que más de 100.000 londinenses están en lista de espera.
El siguiente paso, operar sin conductor, requerirá una nueva autorización gubernamental mediante un permiso de servicios automatizados de pasajeros. Un portavoz de TfL recordó que la seguridad es la prioridad y enmarcó la medida en el objetivo Visión Cero de eliminar todas las muertes y lesiones graves en las calles londinenses para 2041.
Sarah Gates, vicepresidenta de Wayve, celebró la licencia como un avance clave para que los londinenses experimenten la conducción autónoma. El anuncio fue rechazado por el sindicato GMB, cuyo representante Matthew Wright alertó sobre la amenaza al empleo de los conductores de minicab y pidió «extrema cautela». Uber y Wayve compiten con la estadounidense Waymo, propiedad de Google, y la china Baidu por operar en la capital británica, una de las primeras ciudades del mundo donde convivirán tecnológicas estadounidenses y chinas en las mismas vías.
