Lolita Flores regresa al cine 23 años después de ganar el Goya por 'Rencor' (2003) con 'Mallorca Confidencial', filme dirigido por David Ilundain en el que interpreta a Chusa, la matriarca de un poblado gitano epicentro del narcotráfico en la Mallorca de los años 90. La actriz, de 68 años, defiende que el personaje trasciende la figura de la traficante: es una mujer que lucha por los suyos y se enfrenta a la especulación inmobiliaria que pretende expulsar a los gitanos de sus terrenos, un conflicto que, asegura, sigue vigente con la llegada de los fondos buitre y el encarecimiento de la vivienda.
Flores, que habla mallorquín en la película, considera que el mayor reto no fue el acento sino hacer el papel «con respeto» por su condición gitana. Reconoce haber sufrido racismo de niña «incluso siendo privilegiada» y atribuye la persistencia de los prejuicios a la falta de educación. Sobre su escasa presencia en la gran pantalla, afirma que apenas ha recibido ofertas y que las pocas que llegaron no encajaron con sus fechas o intereses. La entrevista repasó también su pasado personal y artístico: recordó la gala del Goya del «No a la guerra» en la que Javier Bardem le entregó la estatuilla y valoró la figura de su madre, Lola Flores, en el documental familiar 'Flores para Antonio'.
