Logitech no piensa lanzar a corto plazo una sucesora del G Cloud, la consola portátil de streaming en la nube que la compañía presentó en 2022. Su nuevo jefe de la división gaming, Robin Piispanen, reconoce que la propuesta de las consolas portátiles le parece atractiva, pero asegura que, en el momento actual, la empresa tiene prioridades más relevantes. Según datos internos, alrededor del 80% de los compradores del G Cloud lo adquirieron, lo probaron y lo dejaron guardado en un cajón; solo un grupo reducido se mantuvo fiel al dispositivo.
Piispanen atribuye ese fracaso a que la infraestructura de juego en la nube no creció al ritmo previsto y a que los grandes proveedores reconocieron que el modelo es caro de mantener. También señala que el negocio de las consolas portátiles exige gran escala y la integración de contenido propio, siguiendo modelos como Nintendo o Steam, una vía que Logitech no contempla tras los recientes tropiezos de Sony y Microsoft con la compra de estudios.
El directivo deja entrever que Logitech sigue dialogando con Microsoft, Tencent y otros actores para reactivar el segmento en el futuro, cuando el coste de la infraestructura cloud descienda y los centros de datos de inteligencia artificial puedan reconvertirse para gaming. Hasta entonces, la compañía prefiere centrarse en sus puntos fuertes: diseño y periféricos de entrada. El nuevo jefe de la división gaming llegó al cargo este mismo año, según el comunicado oficial de Logitech publicado en su sitio de relaciones con inversores.
