Sandisk ha empezado a vender su nueva serie de unidades Optimus GX C50, SSD propietarias para ampliar el almacenamiento interno de las Xbox de Microsoft, a precios superiores al de las propias consolas en su lanzamiento. El modelo de 2 Tbytes tiene un precio oficial de 333 dólares, frente a los 250 dólares que costaba la Xbox Series S en su estreno.
La situación ilustra el llamado MEMOpocalipsis, una crisis de precios en la memoria causada por la presión de la inteligencia artificial sobre la producción de DRAM y NAND flash. Los módulos DDR4 y DDR5 han llegado a encarecerse un 400% en un año, y la NAND usada en el almacenamiento sufre el mismo repunte. Como consecuencia, el precio de la PlayStation 5 ha subido entre 150 y 200 dólares sobre su PVP original y el de la Steam Deck ha crecido hasta un 50%, mientras que las Xbox en Europa se han encarecido hasta 200 euros.
En el caso de las consolas de Microsoft, la apuesta por un formato de almacenamiento propietario encarece aún más la ampliación para el usuario. En PS5, en cambio, se puede instalar un SSD M.2 estándar y reutilizarlo después en un PC, lo que abarata y flexibiliza la actualización. Analistas y medios especializados prevén una fuerte caída de ventas de hardware en el segundo semestre de 2026 y un 2027 aún peor si la crisis de memoria no se contiene.
